miércoles, 19 de junio de 2019

Te amo en este hueco
que se forma entre mis dedos
la oquedad de un ocaso
de arrojarme sin saber nada

retomo un punto de partida
un roce fugaz de superficies suaves
raspar en el fondo de una cosa muda
abandonada a su suerte de muerte
en el centro del pecho

te amo en el vacío
del momento menos pensado
pestaneando lento para no olvidarme
que en el fondo hay piedras
lapidarias y arrojadas
a mí
por mí

por ser una ceniza breve
insignificante y sola
en un viento glacial
de miradas de fuego
y no sé si debía

endeudarme y deberte
el calor en cuotas
como un sol de invierno
y el amor a raudales
que me vuelve a hacer
el cuerpo y las caricias
que no me merecía

Con vos es diferente.
Con vos no me acuerdo de que me voy a morir y mi ropa ya no huele a soledad.
Con vos no tengo miedo
de ser demasiado diminuta para servir de algo
no me pienso en una línea finita
tambaleante y disuelta en un fragmento de niebla.

Con vos es diferente.
Me olvido del fracaso y de las horas que hacen nudos en mi pecho.
Me olvido de que mis manos aprietan mi garganta sin fuerza de voluntad y me estiro para alcanzarte.
Mi vida está en las puntas de los pies y rodar en una sábana riendo
riendo a carcajadas de lo absurdo
como si fuera a proyectarse
en un cine pretencioso y fútil
como si fuera lo más importante
y es lo más importante
porque es con vos

domingo, 16 de junio de 2019

me ahogo
en una niebla espesa
densa alquitranada
no sé quitarla
o qué tipo de concesiones
deba hacer para escaparme
correr en la fijeza estúpida
caminar de rodillas raspadas
sacrificio inútil sinsentido
para nadie que importe

me ahogo
con un humo negro
en la garganta y el pecho
cerrado para siempre
un portazo que raya
en la cotidianidad de discusiones
por venir
no sé irme lejos
y me tira una cuerda desde dentro

me ahogo
en un agua turbia
como un veneno dulce y lento
no sé esquivarla
levantar la cabeza para respirar
llevarte encima
como un caparazón amoroso
no sé salirme del barro
entonces me quedo quieta
y nos hundimos