Me siento
cómoda en lo breve. Me acomodo
En el silencio.
En el centímetro cúbico que ocupo
Pequeña. Plegada. Figurita
de papel pegada
en el fondo del cuerpo
geométrico.
Tomo
asiento tranquila
en la primera fila enumero
los fracasos
antes de dormir. Pongo fin
al ritual metódico relato
esquivo
la mirada.
¿Cuántas? Tantas
veces.
Un número
infinito más grande
inabarcable. Un barco
hundido en mi
cintura conspirando
con la calma. En otra ocasión
empezamos la partida
para partir y partirnos
de la risa.
No hubo
intentos para unir
las partes desiguales
del espejo. Me siento
en el marco desvanecida
incómoda en el
letargo enciclopédico
Desesperada por encontrar
el punto y con él
atravesarme
la garganta.