viernes, 25 de abril de 2014

Pasión

Fricción 
La superficie áspera enciende
El fósforo cae de la mano
Las llamas alcanzan 
Mi cuerpo 
Todas las mañanas

Me abro 
camino. Duele 
Cada segundo
Lo disfruto
Desde adentro
El fuego resurge 

Me miro 
En el espejo incandescentes
Los ojos que devuelven
El reflejo caliente 
Que derrito 
Chorrea desborda 

No quiero
Detenerlo. No 
me conformo
Con la brisa 
Que mece la pasividad
De los meses 
De los que nunca han estado 
vivos, en la antesala del infierno. 
No quiero ser 
un envase lleno 
de vacío. Me tortura
la idea de un mundo finito

Disfruto ardiendo
Cada día 
Por aquello 
Que considero  
Objetivo verosímil 
Objeto de mi locura
Justificación de mis actos 

Quiero levantar la pira
Soy la pira 
Puras partes puestas
Juntas para arder 
Para encenderse 
Tras la fricción 
De un fósforo 
En un papel
De lija. 

Soy un pequeño 
sucio pedazo 
de carbón. 
No me interesa
La presión 
Que podría convertirme en algo 
frío duro 
brillante. No me interesa 
que me envidien por mi 
supuesto valor 
en monedas

No vendo 
mis principios intrínsecos 

Heráclito decía 
Que todo cambio es 
Necesaria destrucción 
Destrózame, ven 
a revolver en mi 
basura. 

Amo pero no me gusta
La palabra amor 
Tengo una máscara de fuego
Los cabellos encendidos
Los recojo
(es de tarde). 

Me gusta pensarme
Como una paradoja 
Me cuesta dos veces
Una caricia. 
Me espanta el otro
sus palabras
su imagen 
de mi imagen 
Condiciona todo
Soy rápida 
Para las indecisiones 

Abanico las brasas 
Un respiro
Pobres de aquellos 
que nunca se incendiaron.