Fricción
La superficie áspera enciende
El fósforo cae de la mano
Las llamas alcanzan
Mi cuerpo
Todas las mañanas
Me abro
camino. Duele
Cada segundo
Lo disfruto
Desde adentro
El fuego resurge
Me miro
En el espejo incandescentes
Los ojos que devuelven
El reflejo caliente
Que derrito
Chorrea desborda
No quiero
Detenerlo. No
me conformo
Con la brisa
Que mece la pasividad
De los meses
De los que nunca han estado
vivos, en la antesala del infierno.
No quiero ser
un envase lleno
de vacío. Me tortura
la idea de un mundo finito
Disfruto ardiendo
Cada día
Por aquello
Que considero
Objetivo verosímil
Objeto de mi locura
Justificación de mis actos
Quiero levantar la pira
Soy la pira
Puras partes puestas
Juntas para arder
Para encenderse
Tras la fricción
De un fósforo
En un papel
De lija.
Soy un pequeño
sucio pedazo
de carbón.
No me interesa
La presión
Que podría convertirme en algo
frío duro
brillante. No me interesa
que me envidien por mi
supuesto valor
en monedas
No vendo
mis principios intrínsecos
Heráclito decía
Que todo cambio es
Necesaria destrucción
Destrózame, ven
a revolver en mi
basura.
Amo pero no me gusta
La palabra amor
Tengo una máscara de fuego
Los cabellos encendidos
Los recojo
(es de tarde).
Me gusta pensarme
Como una paradoja
Me cuesta dos veces
Una caricia.
Me espanta el otro
sus palabras
su imagen
de mi imagen
Condiciona todo
Soy rápida
Para las indecisiones
Abanico las brasas
Un respiro
Pobres de aquellos
que nunca se incendiaron.
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