desatadas las manos
y extendidos los brazos al vacío
la música está rota
el ritmo escapa de un
silencioso redoble de tambores
destapados en la desolación
fría de la luz apagada
de la luz tenue
de una estrella muerta
brillando tarde
canciones mudas
de libertad en la nada
impensada, impenetrable
aterradora nada y su ruido
susurro rasposo de la fricción
del silencio contra el vacío
cuerpo inconexo
desconectado desprotegido
tembloroso cuerpo
próximo al desborde
al borde del vacío inútil
de solitaria estadía breve
el tiempo apremia
en medidas imposibles
brazos agitándose en la danza
callada de un fogón
apagado en la distancia
No hay comentarios:
Publicar un comentario