lunes, 14 de octubre de 2019

prescindible
sigiloso
e n p u n t a s d e p i e
el personaje secundario
se desliza

por el fondo de la narración
figurándose una fantasía
que jamás protagoniza

se disfraza
se confunde con el paisaje
urbano y difuso
como cualquier otro
en su lugar

sueña con ser
necesario
en una peripecia

se identifica
con el color gris
de las zonas ambiguas
se aburre de sí mismo
y no puede renunciar
a estar escrito
por otro y para otro

sueña con borrarse
difuminarse del todo
volverse descripción
un mueble, un ademán, un río
que no pueda sentir el rechazo
de ser el otro
en su propia historia

siento que estoy hecha
de una otredad inasible
ya no encuentro mi centro
ni percibo mi esencia en mis huellas digitales
simplemente estoy
ocupando este cuerpo

ya no sé qué me pertenece
si me armé una coraza
con pedazos prestados
si aprendí a ovillarme
para no dejarme ir

porque si me encuentran
una hebra suelta
tal vez empiecen a tirar
y me desteja
hasta ser una línea
como el horizonte
desdibujada, infinita
y siempre lejos

martes, 23 de julio de 2019

debajo de los escombros
de mis escombros
tratando de reconocer algo
en el humo del miedo
tanteando a ciegas
mi cuerpo ajeno
convierto cada parte
en una pluma ignífuga
intento erigir una versión
una resurrección mitológica
de algo que recordaba haber sido

pero no puedo negar
el dolor en la espalda
una costra de ceniza pesada
suavemente preparada para volver
a ser caparazón y hogar conocido

tal vez deba estallarme
y convertirme en las esquirlas
que se meten en los ojos
y debajo de las uñas
para volver a armarme
por pura atracción magnética
por puro miedo de no ser más

debajo de los escombros
de mis escombros
estoy respirando ese fuego

martes, 9 de julio de 2019

te quiero mostrar algún fragmento
un catálogo por partes iguales
recortar lo sano
tapar lo enfermo
como el sol con el dedo

te quiero mostrar
cuando no hay un pie invisible
aplastándome el pecho
y puedo simular
que no estoy disimulando

puedo soportar
estar un poco descosida
en un costado inútil
donde a veces entra frío
y el abrigo no sirve

puedo sostener con un brazo
un alud de piedritas filosas
y girar la cabeza para no mirar
si me están viendo
fallar sin levantarme

miércoles, 19 de junio de 2019

Te amo en este hueco
que se forma entre mis dedos
la oquedad de un ocaso
de arrojarme sin saber nada

retomo un punto de partida
un roce fugaz de superficies suaves
raspar en el fondo de una cosa muda
abandonada a su suerte de muerte
en el centro del pecho

te amo en el vacío
del momento menos pensado
pestaneando lento para no olvidarme
que en el fondo hay piedras
lapidarias y arrojadas
a mí
por mí

por ser una ceniza breve
insignificante y sola
en un viento glacial
de miradas de fuego
y no sé si debía

endeudarme y deberte
el calor en cuotas
como un sol de invierno
y el amor a raudales
que me vuelve a hacer
el cuerpo y las caricias
que no me merecía

Con vos es diferente.
Con vos no me acuerdo de que me voy a morir y mi ropa ya no huele a soledad.
Con vos no tengo miedo
de ser demasiado diminuta para servir de algo
no me pienso en una línea finita
tambaleante y disuelta en un fragmento de niebla.

Con vos es diferente.
Me olvido del fracaso y de las horas que hacen nudos en mi pecho.
Me olvido de que mis manos aprietan mi garganta sin fuerza de voluntad y me estiro para alcanzarte.
Mi vida está en las puntas de los pies y rodar en una sábana riendo
riendo a carcajadas de lo absurdo
como si fuera a proyectarse
en un cine pretencioso y fútil
como si fuera lo más importante
y es lo más importante
porque es con vos

domingo, 16 de junio de 2019

me ahogo
en una niebla espesa
densa alquitranada
no sé quitarla
o qué tipo de concesiones
deba hacer para escaparme
correr en la fijeza estúpida
caminar de rodillas raspadas
sacrificio inútil sinsentido
para nadie que importe

me ahogo
con un humo negro
en la garganta y el pecho
cerrado para siempre
un portazo que raya
en la cotidianidad de discusiones
por venir
no sé irme lejos
y me tira una cuerda desde dentro

me ahogo
en un agua turbia
como un veneno dulce y lento
no sé esquivarla
levantar la cabeza para respirar
llevarte encima
como un caparazón amoroso
no sé salirme del barro
entonces me quedo quieta
y nos hundimos

viernes, 5 de abril de 2019

tengo esta tristeza
redonda y perfecta
que me engaña
con sus bordes suaves
a prueba de heridas visibles

tengo este anhelo de nada
de disolverme despacio
y empujarme la piel a las esquinas de un cuerpo vacío

tengo estas ganas de irme y de quedarme
porque la pena de partir
el miedo de partirme
es más grande tan grande
que no cabe en la libertad
de soltar las manos y los pies descalzos

tengo este grito en la garganta
que ilumina la escena
de una película muda

tengo versos inestables
un latido de danza
en el centro del pecho
un punto titilante y suficiente
de donde tirar hacia adelante
y construirme
una escenografía agradable
con aristas rugosas
que me abren las palmas de las manos

aunque a veces no alcance
y me ruede una esfera de dolor inconsciente
que barra todas mis habitaciones
y queden así vacías y tristes
y tan limpias que duele
mirarlas y mirarse
en un reflejo difuso
y ser reluciente y estar dañada
y no volver