sábado, 17 de diciembre de 2016

que nada obture
el nocturno
paisaje del recuerdo
febril ausencia
de febreros soleados
fractura expuesta
en la vidriera
sin encanto

y ahora
tan distinto
el trémulo terrón
maltrecho de inocencia
se suelta
se desborda
hacia brazos amados
suaves brazos
espantan soledades
cruzan a nado mis abismos

y ahora
tan distinto
los soleados febreros
ya no duelen
ya no queman
las horas
de la tarde infinita
retorcidas en su eje
ahora son dos pares
de brazos dos figuras
dos sombras de la mano

y ahora
tan distinto
soy la fusión
líquida que danza
en los ojos
que me miran
con ternura
soy la fascinación
por el detalle
de la piel y las estrellas
que te habitan

domingo, 13 de noviembre de 2016

para qué
reptar en la sombra ambigua
de un corazón triste
tejer maldiciones con
maldiciones por venir
para qué
constar en la lista
hacer fila
en la infamia universal
para qué
representarnos en el universo
tan chiquitos
como un punto
escupido en la vereda
del sistema solar
para qué
ser sociales
besarnos, abrazarnos
gritarnos cosas
horribles en la cara
la cara detrás de la máscara
para qué
saber las razones
las ecuaciones imposibles
la música de las esferas
para qué
si lo único que importa
es el abismo
que esconde
el final
de tus pupilas

sábado, 8 de octubre de 2016

Las palabras no son manos que se entrelazan
no son brazos que se estrechan
las palabras no son cuerpos
no son hachas
no son nada

carácter lineal del enunciado
oh polifonía
oh cacofonía
del amor
del pensamiento
de la incertidumbre

líneas que no trazan
que destrozan
linealidad
el carácter lineal del enunciado
oh superposición
oh ranuras en el tiempo
rendijitas de luz
más rápida que el tiempo

el tiempo lineal
el carácter lineal del enunciado
la muerte de hacer fila
siempre en línea
estar en línea
en forma
¿de qué?
conectarse
estar desconectado

repetir
repetir
repetirse
líneas
más líneas
un mapa un río
un cuerpo tras otro
no hablen todos juntos
¡el carácter lineal del enunciado!
dos significantes no pueden
no pueden ocurrir al mismo tiempo
pero pasa

viernes, 1 de julio de 2016

algún día tal vez
me canse de pedir
perdón
por mí frágil y definitiva
condición humana

dejaré de sentirme
cansada y minúscula

cuando tenga que despedirme
tal vez no pueda escribir
tal vez te lleves el lenguaje
y mi tiempo
y el referente
de mis recuerdos

quedaré sola
con mi sombra
le estrecharé la mano
seremos amigas
por el tiempo que sea
necesario

miércoles, 8 de junio de 2016

una vez
no es suficiente
que tu dolor sea síntoma
que mi empatía
no cure
nada

no alcanza
enojarse con lo inevitable
patalear en el vacío
llorar
en agujeros negros

no se puede salir
de los agujeros negros

necesitás una mano
y otra mano
el mapa en la palma
para girar
orbitar el centro
tu planeta

mi planeta
nuestro agujero negro
ríe
(nada se pierde
todo se transforma)
ríe a carcajadas

silencio
un ojo y otro ojo
el contacto
de una piel conocida 
se parece mucho
al universo

miércoles, 24 de febrero de 2016

Mi abuela no llegó a enseñarme a cocinar. Se fue en la etapa de hacerme vestiditos, jugar con plastimasa y enseñarme a limpiar las hojas del jazmín enfermo de su patio. Llegó a comprarme los postrecitos que me gustaban y a enseñarme a hacer manualidades con goma eva, tela y tubitos de papel higiénico. Se fue antes de ser mi confidente o de poder contarme para alguna tarea de la escuela sobre cómo era vivir cuando era joven. Se fue el año después que nos mudamos y nunca pudimos ordenar del todo. Se fue y está en el olor a pegamento universal, el ruido de la máquina de coser y el perfume de los jazmines.

viernes, 12 de febrero de 2016

jugaremos con barro
y a la orilla
te sentarás
y esculpirás despacio
con tus torpes
manitos infantiles
de recuerdo

modelarás
todo lo que cabe
en el mundo
el universo
el microcosmos
de tus pupilas

moldearás
tus ideales
tus creencias
tu miedo
a perderte
en lo importante

crearás a tu
Dios perfecto
como tu propia
figura manchada
de barro
de sueño

te quitarás sus restos
de debajo de las uñas
te lavarás las manos
te olvidarás del juego
crecerás y ensuciarte
ya no será lo mismo
ahora el barro es distinto
es carne, es piel y sangre

martes, 5 de enero de 2016

18/3/2015

Miraba los estantes por mirarlos porque hacer tiempo era igual de aburrido en cualquier parte. Ya ni siquiera le ponían el precio a los discos supongo que para no tener que remarcarlos. Los libros siempre me habían dado una falsa sensación de seguridad aunque no estuviera haciendo más que mirarlos fijamente. Reconocí un título, una vez me había sentado junto a alguien que estaba leyéndolo en el colectivo. Otro que me había recomendado un amigo. Lo hojeé aburrida sabiendo que de todos modos no iba a comprarlo porque no tenía plata y porque no tenía tiempo. No estaba segura de a qué hora cerraba la librería. Apenas habían pasado 25 minutos de espera. Esperaba porque no había querido decir la verdad. No había dicho la verdad porque mis padres iban a tener una reacción adversa a mis deseos. Es decir, no iban a dejarme hacerlo. Por eso ahora tenía dos horas y media de dolorosa espera. Crucé miradas con el guardia de seguridad. Él también estaba esperando. Esperando que se terminara su turno para poder dejar de estar parado esperando que alguien se robara algo para que su trabajo valiera la pena. Esperábamos juntos aunque él no lo supiera. Tal vez los demás se preguntaran qué hacía la chica bajita de pelo violeta con su celular en la mano frente a libros de ilustraciones de la Segunda Guerra Mundial. Tal vez ni siquiera se daban cuenta de que yo estaba ahí tipeando estas palabras para pasar el tiempo porque necesitaba desesperadamente hacer cualquier cosa.